Email marketing y RGPD: cuándo puedes enviar publicidad por correo
Para enviar comunicaciones comerciales por email necesitas, como regla general, el consentimiento previo de quien las recibe: lo exige el artículo 21 de la LSSI (Ley 34/2002) además del RGPD. La excepción que sostiene el email marketing de la mayoría de pymes es la de clientes propios: puedes escribir a quien ya te ha comprado si obtuviste su dirección en esa venta y le ofreces productos o servicios similares. En los dos casos, cada envío debe llevar una baja gratuita y sencilla.
La regla general: consentimiento previo y demostrable
El consentimiento del artículo 7 del RGPD tiene que ser libre, específico, informado e inequívoco, y tienes que poder demostrarlo. En la práctica eso significa cinco cosas:
- • Acción afirmativa clara: casilla que el usuario marca. Nada de casillas premarcadas ni de «al enviar el formulario aceptas recibir nuestras novedades».
- • Específico: el consentimiento para recibir publicidad va separado de la aceptación de la política de privacidad y de la propia solicitud de presupuesto o descarga.
- • Informado: quién enviará los correos, sobre qué y que puede darse de baja cuando quiera.
- • Demostrable: guarda quién consintió, cuándo, desde dónde y con qué texto exacto. Si un día hay reclamación, esa es tu única defensa.
- • Revocable: retirar el consentimiento tiene que ser tan fácil como darlo, y eso se traduce en un enlace de baja en cada email.
La excepción de clientes propios (LSSI)
La LSSI permite enviar comunicaciones comerciales sin consentimiento expreso cuando se cumplen a la vez tres condiciones. No es un cheque en blanco: es una excepción estrecha y conviene aplicarla con literalidad.
- • Existe una relación contractual previa: esa persona te ha comprado o contratado algo. Un contacto de una feria, un formulario de contacto o una descarga no son una venta.
- • Obtuviste su dirección de forma lícita en el contexto de esa venta, no de un directorio, un buscador ni una lista de terceros.
- • Le ofreces productos o servicios similares a los que contrató. Si cambias de temática o promocionas algo ajeno a lo que te compró, vuelves a necesitar consentimiento.
- • Y siempre: posibilidad de oponerse de forma gratuita y sencilla, tanto en el momento de recoger el dato como en cada envío posterior.
La baja, las listas compradas y el resto de la letra pequeña
- • Enlace de baja visible en todos los envíos, que funcione, que no obliga a iniciar sesión ni a explicar por qué te vas, y que se procesa de inmediato.
- • Mantén una lista de supresión con quien se ha dado de baja. Borrarlo del todo suena más limpio, pero garantiza que vuelva a entrar en la siguiente importación de contactos.
- • Las listas compradas, alquiladas o extraídas de webs y directorios no valen nunca: no puedes demostrar un consentimiento que nadie te dio y el origen del dato no es lícito.
- • Tu plataforma de envío (Mailchimp, Brevo, Resend…) es un encargado del tratamiento: necesita contrato del artículo 28 o su anexo de tratamiento de datos guardado como evidencia.
- • Añade «marketing y comunicaciones comerciales» como actividad en tu registro de tratamientos, con su base legal, los datos que usas y el plazo de conservación.
Preguntas frecuentes
¿Puedo enviar publicidad a direcciones de empresa como info@ o pedidos@?
Con cuidado. Un buzón genérico de una sociedad no identifica a una persona física, pero en cuanto la dirección lleva nombre y apellido ya es un dato personal. Y la LSSI exige igualmente consentimiento o relación contractual previa para la comunicación comercial, sea quien sea el destinatario, así que la vía segura es la misma.
Recogí emails con un sorteo y con un ebook gratuito, ¿puedo enviarles ofertas?
Solo si al dejarte el email quedó claro y separado que iban a recibir comunicaciones comerciales tuyas, y lo aceptaron con una casilla propia. Descargar un documento no es comprar, así que la excepción de clientes propios no te cubre: aquí todo depende del consentimiento.
¿Tengo que borrar a quien se da de baja de la newsletter?
No hace falta borrarlo del todo, y de hecho no conviene: lo correcto es conservar los datos mínimos en una lista de supresión para poder demostrar que respetas su oposición y no volver a escribirle por error.
¿Cumples el RGPD? Sal de dudas en 3 minutos
10 preguntas, veredicto inmediato y, si quieres, informe de adecuación con plan de acción.
Hacer el test gratuito →Recurso gratuito
Checklist RGPD en PDF, gratis
Las obligaciones del RGPD y la LOPDGDD convertidas en preguntas que puedes verificar tú mismo. Sin coste y sin tecnicismos.
Sigue leyendo:
Contenido orientativo basado en el Reglamento (UE) 2016/679 (RGPD) y la LOPDGDD. No constituye asesoramiento jurídico.